¿Cómo lo haces?
La vida nos plantea retos, incluso en los mejores momentos. Y en esos momentos, podemos dar por sentadas las cosas básicas. Al enfrentarnos al mundo tal y como es en este momento, debemos centrarnos no solo en aquellos a quienes podemos ayudar directamente —dedicándoles nuestro tiempo, ayudándoles física o económicamente—, sino también en nosotros mismos, para tener la fuerza y la fortaleza mental necesarias para lograrlo.