Un cambio puede ser beneficioso.
Todos sabemos que nuestra «nueva normalidad» será diferente, pero en realidad podría ser mejor en algunos aspectos. Tendremos mejores hábitos de higiene y salud, nos habremos acercado más a nuestra familia, habremos pasado más tiempo cara a cara con familiares, amigos y compañeros de lo que solíamos hacer incluso en persona. También es posible que tengamos una nueva apreciación y sentido de la responsabilidad para ayudar a los demás que lo necesitan, ¡una feliz tendencia «posacaparamiento»! Y con unos viajes más meditados, ¡quizás también consigamos un medio ambiente más limpio!