¿Debería tu obra sobrevivir a tu legado?
Para muchos de nosotros, nuestro trabajo es una parte integral de nuestra identidad. Ya sea real o en nuestra mente, no puede continuar sin nosotros, algo que nos mantiene trabajando más tiempo, horas y años, y a veces sin delegar lo suficiente tanto las tareas como el liderazgo a otros. La verdad es que algunas cosas que hacemos no continuarán cuando las dejemos, o tal vez no evolucionen de la manera que nosotros habríamos deseado. Esto no disminuye nuestros logros ni hace que nuestro esfuerzo sea inútil, especialmente cuando nos hemos esforzado por invertir en otros para que crezcan y fomenten el trabajo en el futuro. Al final, debemos separar el ego del resultado.