Deja de ser prisionero de tu pasado. Conviértete en el arquitecto de tu futuro.
Como cita Robin Shama, esto resume un punto de vista estoico y la resolución perfecta. Arrepentirse de lo que has hecho o dejado de hacer es una pérdida de tiempo precioso, que deberías dedicar a utilizar lo que has aprendido, aprovechar tus recursos humanos y establecer metas ambiciosas, pero alcanzables. En poco tiempo descubrirás que el pasado será tu amigo y el futuro tu promesa.