¿Qué hace que un momento merezca la pena?

Vivimos en un mundo obsesionado con la productividad. Nuestras agendas están codificadas por colores, nuestras listas de tareas están optimizadas y medimos constantemente nuestro valor por lo que logramos en un día. Pero aquí está el problema: estamos persiguiendo el tipo equivocado de productividad.

Ahí es donde entra en juego la regla de Kairos.

Los antiguos griegos tenían dos palabras para referirse al tiempo. Chronos se refería al tiempo cronológico, cuantitativo, el que medimos en minutos y horas. Pero Kairos significaba algo diferente: el momento adecuado, el momento oportuno, la experiencia cualitativa de un instante perfecto.

La regla de Kairos es simple pero revolucionaria: no todos los momentos son iguales, y el valor del tiempo depende de la situación.

Piénsalo. Una hora dedicada a mantener una conversación decisiva con un compañero de trabajo no es lo mismo que una hora dedicada a limpiar sin pensar tu bandeja de entrada. Diez minutos de conexión genuina con tu hijo antes de acostarse tienen más peso que treinta minutos de convivencia distraída. ¿Ese momento en el que te llega la inspiración y finalmente resuelves un problema con el que llevas semanas luchando? Eso es kairos, y vale más que todo el trabajo «productivo» del mundo.

Nos hemos obsesionado tanto con el chronos, con llenar cada minuto, con el máximo rendimiento, con la eficiencia implacable, que nos hemos olvidado de buscar el kairos. Confundimos el movimiento con el progreso y el ajetreo con la eficacia.

La regla de Kairos nos invita a hacer una pausa y preguntarnos: ¿Qué es lo importante ahora mismo? ¿Qué requiere este momento? A veces es trabajo concentrado. A veces es descanso. A veces es presencia. A veces es acción audaz.

No podemos optimizar nuestro camino hacia una vida significativa. Pero podemos aprender a reconocer los momentos que importan y prestarles la atención que merecen.

La marca visual

The Visual Brand (TVB) es un estudio de innovación de marcas con sede en el área metropolitana de Nueva York, la segunda generación de un exitoso estudio con sede en Nueva York fundado por el veterano en branding Randy Herbertson. TVB trabaja con marcas y empresas locales, nacionales e internacionales líderes y emergentes en áreas de práctica bien establecidas, incluyendo el desarrollo de conocimientos y la creación de bases para marcas y mensajes, y el diseño de servicios completos, desde el embalaje, el diseño de movimiento, el diseño industrial y medioambiental hasta la impresión, el vídeo/televisión y lo digital. Habiendo crecido en la era digital, TVB aprovecha y se basa en la tecnología más avanzada en todas sus áreas de práctica. TVB tiene una presencia multinacional y capacidades bilingües nativas, con una estrecha colaboración en Latinoamérica.

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