Permiso para planificar múltiples futuros
A menudo nos centramos tanto en nuestro resultado ideal que nos olvidamos de prepararnos para lo inesperado. Pero aquí está la clave: darte permiso para planificar diferentes escenarios no es pesimista, es estratégico.
Quizás tu startup despegue más rápido de lo esperado. Quizás tarde más tiempo. Quizás esa entrevista de trabajo te lleve a una oferta, o quizás te abra una puerta que no habías considerado. Quizás tu relación se profundice, o quizás ambos crezcan en direcciones diferentes.
Cada posibilidad merece que le dediques algo de tiempo. No se trata de preocuparte sin cesar, sino de prepararte con cuidado. Tener un plan B (y un plan C) no debilita tu compromiso con el plan A, sino que refuerza tu capacidad para afrontar cualquier situación que se presente.
El futuro rara vez llega tal y como lo imaginamos. Pero cuando hemos considerado múltiples caminos, estamos preparados para cambiar de rumbo con elegancia, en lugar de apresurarnos para ponernos al día.
Tus sueños importan. Y también tu resiliencia.