El poder del «no»

Nos han enseñado a buscar el «sí». Cerrar el trato. Conseguir el acuerdo. Asegurar el compromiso.

Pero hay una verdad contraintuitiva que se esconde a plena vista: las preguntas diseñadas para obtener un «no» como respuesta superan sistemáticamente a las que buscan un «sí».

Si le preguntas a un cliente potencial «¿Es un buen momento para hablar?», le estás tendiendo una trampa. Sentirá la presión. Percibirá la manipulación. Aunque tenga diez minutos libres, algo en su interior se resistirá.

Pero pregunta «¿Es ahora un mal momento?» y observa lo que sucede.

La misma persona, el mismo momento, la misma disponibilidad, pero ahora se sienten en control. «No, en realidad, tengo unos minutos» sale de forma natural porque les has dado el poder de rechazarte. Has reconocido su autonomía en lugar de intentar acorralarla.

Esto no es manipulación. Es respeto por la psicología humana.

Cuando nos hacen una pregunta que busca un «sí», nuestras defensas se activan. Analizamos el compromiso que se nos pide, la obligación que se crea, la puerta que se abre y por la que quizá no queramos pasar. «Sí» se siente como una rendición.

Pero «no» nos da seguridad. Nos protege. Nos empodera. Cuando alguien nos hace una pregunta que invita a responder «no», nos relajamos. Y, paradójicamente, desde ese estado de relajación, somos mucho más propensos a comprometernos de forma auténtica.

El negociador de rehenes no pregunta «¿Te rendirás?». Pregunta «¿Has renunciado a salir de esto sano y salvo?». La pregunta invita a responder «no», y de ese «no» surge el diálogo.

El vendedor experto no pregunta «¿Está listo para comprar?». Pregunta «¿Esto no se ajusta en absoluto a lo que necesita?». El «no» del cliente da paso a la conversación real.

No queremos que nos cierren. Queremos cerrar nosotros mismos.

Las preguntas no orientadas reconocen esta verdad fundamental. Cambian la dinámica de poder de la presión a la colaboración. De la manipulación al descubrimiento mutuo.

Pruébelo hoy mismo. En lugar de «¿Puedo llamarle mañana?», pruebe con «¿Le parecería mal si le llamara mañana?».

La diferencia en las tasas de respuesta no es marginal. Es transformadora.

Porque en realidad no nos da miedo el «no». Nos da miedo quedarnos atrapados por el «sí».

La marca visual

The Visual Brand (TVB) es un estudio de innovación de marcas con sede en el área metropolitana de Nueva York, la segunda generación de un exitoso estudio con sede en Nueva York fundado por el veterano en branding Randy Herbertson. TVB trabaja con marcas y empresas locales, nacionales e internacionales líderes y emergentes en áreas de práctica bien establecidas, incluyendo el desarrollo de conocimientos y la creación de bases para marcas y mensajes, y el diseño de servicios completos, desde el embalaje, el diseño de movimiento, el diseño industrial y medioambiental hasta la impresión, el vídeo/televisión y lo digital. Habiendo crecido en la era digital, TVB aprovecha y se basa en la tecnología más avanzada en todas sus áreas de práctica. TVB tiene una presencia multinacional y capacidades bilingües nativas, con una estrecha colaboración en Latinoamérica.

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