La vida no se vive con intenciones, sino con acciones.
Hay paz en la positividad.
Centrarse en los resultados positivos los hará realidad y traerá paz.
¿Cómo daremos forma a nuestro propio futuro?
¿Qué conservarás o abandonarás cuando sea tu elección, y no una obligación?
¿Cuáles son tus prioridades ahora?
¿Qué haremos con el reconocimiento de que nuestras vidas han cambiado?
Un cambio puede ser beneficioso.
Todos sabemos que nuestra «nueva normalidad» será diferente, pero en realidad podría ser mejor en algunos aspectos.
Paciencia y productividad
La paciencia, no el pesimismo, potencia nuestra productividad, no alimenta nuestra impotencia.
Demasiado pronto para entrar, no para planificar.
¿Es demasiado pronto o es el momento adecuado?
El momento lo es todo.
Nunca ha sido tan importante no caer en la complacencia y, lo que es aún más importante, no ser pesimista.